Por Pablo Salinas No deja de ser extraordinario encontrarse en la humilde Pocuro , un par de kilómetros al sur de la ciudad de Los Andes, con un inmueble con tanta carga patrimonial y simbólica. Un caserón de adobe, austero, con una sola ventana cuadrada hacia la calle, que, a primeras, no tendría por qué diferenciarse de otros similares que, por fortuna, en aquellos valles aconcagüinos todavía abundan. El amarillo amostazado de su exterior, manchado con las picaduras del paso del tiempo, quizá en algo lo diferencia, lo separa. Un pequeño letrero delante de su puerta nos despeja el norte: “Casa Domingo Faustino Sarmiento” . En efecto, el sanjuanino , con apenas 20, residió buena parte de su primer exilio en Chile ahí. Le dio uso como vivienda, también como negocio, pero, sobre todo, como escuela. En 1831, quien llegaría a ser llamado en su país como “el padre del aula” por su notable apoyo a la educación, debutaba en la humilde aldea de Pocuro como director de la primera escue...
Por Pablo Salinas Martes 4 de agosto En la vida hay cosas que no salen como uno hubiera querido y otras, en cambio, que salen de maravilla. Conjunción de astros, vientos que soplan para llevar tu botecito justo donde hay que recalar. Por ejemplo, hoy, visita al Museo Nacional de Bellas de Buenos Aires. Una pinacoteca de ensueño que guarda un tesoro escondido, bien escondido. La Meica del barrio , obra pintada por el gran Arturo Gordon en el primer tramo de su carrera, a los 26, 1909. El casablanquino era entonces un pintor totalmente desconocido, que vivía en la inopia. El gallego Álvarez de Sotomayor , a poco de llegar a Chile como profesor del Bellas Artes, descubre su talento, lo compara con Goya , y elige varios de sus trabajos para que formen parte del envío chileno a la Exposición Internacional que organiza el estado argentino para celebrar su centenario. La Meica recibe una medalla y el gobierno argentino la compra . En una colección tan grande y enjundiosa como la del Be...