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Jorge Dowling, bisabuelo de Camila Vallejo, y su controvertida teoría de los incas establecidos en el sur de Chile

 


Jorge Dowling nació en Concepción en 1903. Se tituló como agrimensor en la universidad de su ciudad natal y entre el 37 y el 41 fue diputado por el partido socialista por la zona de Valdivia. (Uno de sus hijos, Jorge Dowling Santa María, coronel de ejército, fue padre de Mariela Dowling, madre de la actual ministra). Ya mayor, en 1971, publicó el que parece ser su único libro -o, al menos, el único que ha quedado en los registros que se pueden consultar en la red-, "Religión, chamanismo y mitología mapuches". Colaboró con sus artículos durante el último tramo de la desaparecida revista En Viaje. En el número de mayo de 1969 se publica uno de título harto llamativo: "Pueblos del Antiguo Perú sobrepasaron el Canal de Chacao". Dowling se hace cargo del criterio que hasta hoy mismo predomina, que los incas o, si se quiere, los pueblos andinos, no avanzaron más al sur del Bío-Bío, y se siente en condiciones de asegurar que éstos, no sólo superaron ese límite, sino que incluso llegaron a establecerse en las actuales regiones de Los Ríos y Los Lagos. Su tesis la apoya, fundamentalmente, en la toponimia. Entrega una lista larga de ejemplos. A su juicio, en los alrededores de Valdivia, de origen quechua serían Angachilla, Cutipay, incluso el mismo Calle-Calle; en Osorno, Chuyaca; en Llanquihue, Casma, Pargua, Quillahue, entre otros. El volcán Tronador, nos recuerda, fue así llamado por los conquistadores, su nombre autóctono fue Anón, otra palabra quechua. Para Chiloé, suma otros tantos, Chacao, Huanqui, Chana...

El artículo de Dowling


La discusión queda abierta para los expertos, lingüistas, etimólogos. Pero queda claro que, en lo global, el asunto no se terminará de dilucidar. Al respecto, de esa presunta avanzada andina por tierras australes, no nos quedan documentos escritos y esa carencia resulta irremediable -entre incas y mapuches se habría producido un gran enfrentamiento y, a más de quinientos años, de esa llamada "Batalla del Maule" todavía poco y nada se sabe, incluso algunos dudan de que efectivamente haya sucedido. La tesis de Dowling, fundada en antecedentes sólidos o no, en cualquier caso nos invita a conjeturar. Y la puerta que se entreabre, nos empuja en una dirección harto singular, la del avance en diálogo, del cruce, el intercambio no beligerante entre andinos y los indómitos nativos de nuestro sur.

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