Ir al contenido principal

El Foro de Davos, Bill Gates y su gran bola de cristal (made in China)

La combinación élite empresarial mundial + Fundación Bill Gates + pandemia quizá a muchos les resulta un cóctel difícil de tragar. Todavía más si se percibe en el ambiente cierto aroma a conspiración. Pareciera que hoy, para la gente seria, la primera urgencia es concentrarse en contener el avance del nuevo virus y minimizar las víctimas, y no escarbar en tentáculos ocultos, especular sobre supuestas maniobras, ardides, tramas. Pero una cosa es captar la urgencia sanitaria y otra preferir taparse ojos y oídos ante las evidencias del gran juego que nos deja a miles de millones de habitantes de este planeta como meras piezas encadenadas a un dictado mayor.

Acá hay cero antojo conspiranoico. Se trata de simples hechos y una igualmente simple deducción lógica: a mediados de octubre de 2019, el mundo pasaba por un momento de agitación y demandas ciudadanas absolutamente inédito: Francia, Chile, Ecuador, Irak, Líbano, Hong Kong... El 15 de ese mismo mes, en Ginebra, el Foro de Davos -que reúne a la élite empresarial mundial- desarrolló un ejercicio singular: un simulacro de "alto nivel" para preparar a los "líderes públicos y privados" ante una pandemia. Patrocinador de la actividad fue la Fundación Bill & Melinda Gates, por lejos la organización de su tipo más fuerte del planeta con activos que rondan los 48 billones de dólares (superior al PIB de varios países), y que tiene un nada oculto vínculo con las vacunas y con planes de (supuesta) ayuda humanitaria, principalmente en África.

La justificación de este simulacro fue que el mundo estaba viviendo un "número creciente de eventos epidémicos". Y, en plan preventivo, una pandemia podría generar un menoscabo económico mayúsculo a nivel planetario (proyectando una caída de hasta un 0,7% de PIB global). Era momento, entonces, octubre 2019, que los líderes mundiales coordinaran una estrategia conjunta. A la vuelta de la esquina, menos de 3 meses después, la pandemia empezó casi mágicamente a hacerse realidad, para hoy, a seis meses del simulacro, con gran parte de las economías del planeta constreñidas por restrictivas políticas de confinamiento, la sombra de la recesión -y el desplome del PIB- darse por hecho ya consumado.

El mundo confundido (porque, claro, se trata de un virus que debuta en las tablas, los investigadores recién empiezan a internarse en sus misterios), obedece sin mayor queja las medidas draconianas. La calle ahora no pide a las autoridades más libertades, sino más mano dura. La gente, aunque se sienta sana como un roble, cree que en cualquier momento las nanométricas partículas del virus se le meten por las orejas, y confina al patio trasero toda intención lucrativa porque ahora la bandera que ondea en el antejardín reza "la vida primero". Pero los números de la estadística no fallan: los países que han optado por medidas de confinamiento selectivo (es decir, solo los contagiados son confinados, el resto con uso obligado de mascarilla puede hacer vida prácticamente normal) tienen tasas de mortalidad producto del virus 5, incluso 10 veces menor a aquellos que han optado por el confinamiento ciego (todos encerrados, nadie se mueve, las economías se desinflan...)

Bill Gates, por cierto, ya ha anunciado que se trabaja arduamente en una vacuna contra el virus, dando una chispa de esperanza a la atribulada población mundial.

Gráfico confeccionado por el médico y estadístico del Hospital Raymond Poincaré de París, Gérard Delépine.

Comentarios

paroa 3636@gmail.com ha dicho que…
Claro y al hueso. Marca linea de análisis e investigaciones.
Como crítica me parece apuntar a un negociado turbio demasiado estrecho: Una vacuna salvavidas.Tal como va la hipótesis se amaciza o se debilita pronto, en meses. Y que la mayoría inmensa somos piezas, no sólo en este brete sino que en una Matrix socio económica sistemico llamada capitalismo es desde hace unos siglos.

Entradas populares de este blog

Alfonso Cangas, infatigable promotor del rico patrimonio histórico y cultural de Casablanca

Por Pablo Salinas Las historias de  Algarrobo  y  Casablanca  están estrechamente unidas. Hasta su creación en 1945, la comuna balneario dependió administrativamente de Casablanca, que en unos 40 kilómetros a la redonda fue y es, por lejos, el asentamiento urbano más antiguo. Por lo mismo, cuando investigamos antecedentes históricos de más de 80 años, toda la documentación legal nos lleva necesariamente a Casablanca. Y, muchas veces, a los diarios publicados en la entonces capital provincial por  don Valentín Cangas del Collado . Se trata de las que deben ser con certeza las publicaciones más antiguas de toda la zona, comprendida la actual provincia de San Antonio. Periódicos que este natural del remoto pueblo asturiano de Libardón comenzó a publicar en los últimos años del siglo XIX y que lo convierten en una figura imprescindible y mayor de la historia de nuestra prensa local. Hoy es su bisnieto, don  Alfonso Cangas , quien mantiene vivo el virtuoso ejerc...

30 horas en Rancagua, la heroica

  Por Pablo Salinas La ciudad, como ninguna otra de Chile, lleva un hecho militar como marca indeleble, una batalla entre tropas realistas y patriotas que se prolongó entre el 1 y el 2 de octubre de 1814. Ha pasado a conocerse como “El Desastre de Rancagua” , pero el término parece excesivo, impone una sobrecarga de dramatismo que termina confundiendo. Porque, al fin de cuentas, se trató del choque entre un ejército profesional y experimentado, con veteranos de las guerras napoleónicas entre sus filas, y uno conformado hacía pocos años, liderado por generales sin verdadera formación, cuyos mayores méritos eran el entusiasmo y las ansias de emancipación. O’Higgins , al momento del combate tenía 35 años y, por cierto, como estratega militar nunca destacó, como tampoco lo hizo José Miguel Carrera , de apenas 29, general en jefe de las tropas criollas. Los súbditos del repuesto Fernando VII se impusieron sobre los patriotas, pero tras un combate mucho más duro y prolongado de lo que, p...

Escámez en Chillán: el notable renacer de una de las cimas del muralismo chileno

La gestión la encabezó Eduardo Contreras Mella , joven militante del Partido Comunista que, antes de cumplir treinta, asume como alcalde de su ciudad natal, Chillán . Es gran admirador de Julio Escámez , su casi coterráneo, nacido hacia la costa del Bío-Bío, artista que en la medianía de los cuarenta, tras sólida formación en Italia, Alemania y la Unión Soviética, sobresale como uno de los más notables muralistas chilenos. Se inicia la década de 1970 y Contreras logra un apoyo unánime para que el arte de Escámez quede plasmado en la ciudad, nada menos que en el centro mismo de la administración comunal, el Salón de Honor del municipio chillanejo. El artista, junto a su grupo de ayudantes, trabajará alrededor de dos años en el mural. Son ochenta metros cuadrados a pintar, una enorme pared de triple altura, además de un friso lateral. La obra se inaugura, con solemne acto, en junio del 72. Se trata del mural más importante de la ciudad, desde que hace tres décadas Siqueiros , entonces ...